Cómo relajar el cuerpo en vacaciones con yoga

Las tan esperadas vacaciones ya están aquí y son muchos los buenos propósitos para descansar, relajarse y divertirse. ¿Cómo optimizar el tiempo y no malgastarlo en vano?

En primer lugar, dejemos de preocuparnos, intentemos pensar en positivo y vivir el presente, y luego dediquémonos tiempo a nosotros mismos. No es una paradoja, pero incluso en vacaciones es necesario tener momentos dedicados exclusivamente a nuestro bienestar físico y espiritual. Sí, porque incluso en estos momentos de ocio nuestros compromisos no se anulan, simplemente cambian, y por ello es necesario concedernos tiempo para la relajación total.

Relajarse en vacaciones: por qué el yoga

Una forma muy agradable y eficaz de relajarse es practicar yoga de forma constante. La estación estival será una excelente cómplice. Al mezclar la actividad al aire libre con el yoga, lograremos una alineación espontánea con los elementos naturales. Ya se practique en medio de un bosque o junto al mar, esta práctica nos permite volver a nuestra naturaleza primordial.

Practicar yoga al aire libre permite sentir el abrazo de la naturaleza, escuchar el aliento de la tierra e incluso formar parte de ella. Realizar asanas al aire libre nos ayuda a crear una conexión con la tierra y nuestro entorno, además de ser una experiencia muy intensa con efectos inmediatos sobre el cuerpo y la mente.

Los elementos naturales pueden resultar grandes aliados: el sol nos ayudará a destensar los músculos, haciéndolos más flexibles, mientras que al coordinar nuestra respiración con elaire, podremos mantener el equilibrio y tener mayor flexibilidad en nuestros movimientos. Las hojas y las flores también serán grandes aliadas. Centrándonos en esta última, somos capaces de mantener la concentración y la posición durante unos minutos.

Ahora es el momento de salir de la oficina y conectar con la naturaleza, para recuperar la sensación de armonía y paz.

Practicar yoga a diario por la mañana nada más levant arnos o al atardecer al aire libre genera muchas ventajas y beneficios, además de recargar nuestra energía vital. La meditación también desempeña un papel importante, facilitado por los colores que nos rodean, que proporcionan una increíble experiencia sensorial. Tanto si se trata de un viaje a la playa como de una excursión por la montaña, sólo necesitará unos minutos para meditar lejos del molesto ruido de la ciudad.

Para mantenerte relajado y recuperar la armonía, te propongo algunas asanas fáciles de realizar. La posición del árbol, que es excelente si se practica justo al lado de uno, mirándolo fijamente, sirve para experimentar por nosotros mismos el vigor y la fuerza del tronco, su posición y arraigo en la tierra.

Yoga en vacaciones: las mejores posturas

Vrksasana – El Árbol

Comienza con Tadasana, la postura de la montaña de pie, y distribuye el peso del cuerpo sobre toda la planta del pie. Dobla la rodilla derecha e intenta llevar el talón derecho hacia la ingle, abriendo la rodilla hacia el exterior. Si no puede llevar el talón hacia la cara interna del muslo, puede apoyarlo en la pantorrilla o el tobillo, manteniendo siempre la rodilla abierta hacia el exterior.

Junta las manos en oración delante del pecho o junta las manos por encima de la cabeza con los codos abiertos. Observa un punto fijo frente a ti y lleva tu mente a ese punto, respirando en esa posición. Mantenla durante cinco respiraciones largas y profundas y realiza la posición con la otra pierna. A continuación, probamos la posición de Barca y Banco, que son útiles para fortalecer el abdomen.

Siéntate en la esterilla con las plantas de los pies bien apoyadas en el suelo, inspira, levanta las piernas a noventa grados y eleva los brazos. Colócalas paralelas a la esterilla y a las espinillas, contrae bien los abdominales, manteniendo la espalda recta y el pecho abierto. Ahora estira las piernas todo lo que puedas e intenta crear una «V» perfecta con el torso y las piernas. Los brazos deben estar paralelos al suelo, la mirada hacia los dedos de los pies. Mantén la postura durante cinco respiraciones largas y profundas.

Kumbhakasana – Banco

Desde una posición cuadrúpeda con las manos y las rodillas en el suelo, lleve los antebrazos al suelo y extienda las piernas hacia atrás, levantando las rodillas del suelo y manteniendo el cuerpo paralelo al suelo. Para hacerlo más intenso, puedes apoyarte en las manos mientras mantienes los brazos estirados. Posición perfecta para fortalecer la pared abdominal, pero también hombros, brazos y pecho. Estira los músculos de las piernas, tonifica los abdominales y los glúteos.

Mantén la postura durante cinco respiraciones largas y profundas.

Nutrición e hidratación aliadas de nuestro bienestar, ¡incluso en vacaciones!

Una vez terminadas las posturas, no olvides hidratarte bien con agua fresca o zumos, pero también con extractos de frutas y verduras, sobre todo en vacaciones, donde nos permitimos algunas transgresiones dietéticas.

Entonces recuerda que es necesario tomar probióticos, aliados seguros y cómplices valiosos de nuestro bienestar. Para que los beneficios sean reales, conviene tomar probióticos de forma rutinaria, interviniendo desde el interior para proporcionar un apoyo extra al organismo y mantenerse sano. Deben considerarse «aliados invisibles que fomentan el bienestar y la salud».

Y ahora, ¡a disfrutar del aire fresco, la belleza del verano y la diversión!

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